El origen de Naisa
Después de atravesar algunos años de profundo dolor, empecé a sentarme delante de una vela.
Me quedaba fijamente mirando su llama y algo dentro de mí se silenció por completo.
Lo realicé durante algunos días; uno de ellos cerré los ojos y, de manera natural, mis brazos comenzaron a moverse suavemente, acompañados de una respiración lenta y profunda.
En ese instante, sentí una conexión pura con mi ser…
y mi vida cambió para siempre.
El origen de Naisa
Una práctica sagrada que me fue entregada, que me hizo renacer y abrió en mi interior un espacio donde el amor se instauró para siempre.
Hoy, esa luz que me transformó se ha convertido en mi misión:
compartir con otros el poder y la esencia de la Práctica Sagrada Naisa.